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Cosecha Vs Demanda

Se viven tiempos difíciles para el mercado de granos. Estamos en la etapa donde fluye la recolección de maíz y soja en el país que individualmente mayores exportaciones genera, EE.UU., y esto mantiene el foco del mercado en lo que allí sucede. Este año en particular se caracterizó por condiciones excelentes para los cultivos, y la pregunta que se está tratando de develar es qué tan grande es la cosecha.

A decir verdad, a los cultivos les falta todavía atravesar la última frontera. La etapa final de recolección, donde todavía existe cierto riesgo. Las lluvias podrían demorar la trilla. En el caso del maíz, la afectación en términos de rindes y calidad no sería tan grande, pero sí para el caso de la soja. Y en las semanas anteriores las lluvias venían generando temor. Sin embargo, finalmente el clima seco llegó esta semana, y se estima que la trilla se habría normalizado. Recordemos que la capacidad de trabajo a campo del productor norteamericano es muy grande, y que ya hemos sido testigos de fuertes incrementos en las labores en períodos de tiempo muy cortos.

Por otro lado, a medida que avanza la trilla, los rindes de maíz que habían iniciado por debajo de lo que el USDA pronosticaba están mejorando, mientras que los de soja se consolidan en niveles muy elevados, incluso que sugieren la posibilidad de que sean incluso más altos que los niveles actualmente pronosticados, que de por sí ya son muy elevados.

De todas formas, viendo esta descripción, es importante notar también que los valores no han caído tanto como se podría esperar. Especialmente los de soja, donde los fondos están muy comprados.

Esto se debe a que la demanda también está muy activa. En la última semana EE.UU. exportó casi 1,7 mill./t y desde que ese dato se relevó se conocieron varios negocios adicionales. Los compradores claramente ven una oportunidad en los precios que se están barajando. De hecho, llegan cables desde China mostrando que las fábricas están con márgenes para el procesamiento de poroto que no se veían desde hace dos años.

En el caso del maíz, los valores ya habían caído mucho previamente, y los fondos están ya muy comprados. Por eso la baja ya habría tomado gran parte del comentario que venimos compartiendo.

En el caso del trigo hay dos realidades contrapuestas. La más dura es que las existencias son enormes, y de hecho el USDA relevó al 1 de septiembre stocks en EE.UU. 11 millones de toneladas superiores a los del año pasado a la misma fecha. Pero además la producción rusa sería récord, y en otros países más se ven incrementos significativos. La otra cuestión es que problemas climáticos están generando que una proporción mayor sea de trigo forrajero. La calidad va a escasear y por eso los precios del trigo pan subirán frente a los del trigo forrajero.

Desde la Argentina esto es una complicación, ya que nuestro país viene perdiendo niveles de proteína en trigo en las últimas campañas, y esto ha llevado a nuestro país al club de los que proveen trigo de baja calidad, el cual abundará esta campaña.

Siguiendo con el plano local, las fábricas siguen apáticas en el mercado de soja, con paradas de planta esperando mejores márgenes. En maíz veníamos viendo un flujo importante de nuevos negocios, que ahora se paralizaron. No obstante, los exportadores mantienen una posición neta vendida de casi 3 mill./t, por lo que deberían seguir activos en el mercado.

(*) Del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.